Julio González
Juli González Pellicer era un escultor catalán nacido en una forja familiar el 1876 en Barcelona.
Pasó parte de su vida en París desde 1899 con su familia, como muchos otros artistas catalanes del momento, donde empezaría a trabajar simultáneamente como orfebre y pintor. Aprendió varias técnicas para trabajar con el metal como la soldadura autógena, así teniendo un conocimiento técnico muy amplio. Eso hizo que fuera buscado por Brancusi o Picasso, con los que colaboró y llegaron a ser amigos.
Primeramente, tenía influencias del arte primitivo y del africano, con una recurrente referencia a la figura humana. En su juventud el modernismo estalló pero hasta 1920 no tendría ninguna influencia en él. Pero fue en los años 30 que su producción fue más original que nunca. Sus estatuas eran innovadoras con poco a poco más inclinaciones cubistas y abstractas.
Fue uno de los artistas modernos más importantes de la primera mitad del siglo XX. Introdujo el hierro forjado en la escultura por primera vez, hablando de él en uno de sus escritos diciendo que «(…) Es hora de que este metal deje de ser asesino e instrumento de una ciencia mecanicista». Su estilo se forjó con su intención de integrar el tiempo y el espacio en sus obras. Se nota también una constante confrontación entre modernidad y tradición.
Sus obras se encuentran en varios museos como el MNAC de Barcelona, el Reina Sofia o el Centro Georges Pompidou de París, además del IVAM de Valencia que tiene un espacio dedicado a él, gracias a la donación por parte de sus herederas.
Barcelona, (España), 21 de septiembre de 1876 – Arcueil (Francia), 27 de marzo de 1942
